Las Catedrales

20130406-152324.jpg

Serían como las 3 am porque esa era la hora que marcaba el calendario como marea baja para ese día. Lo que intentamos fue pillarla aún bajando para tener más tiempo de explorar y buscar “LA FOTO”.

Era sobrecogedor: el estruendo del mar en el más absoluto silencio, la oscuridad más ciega gracias a las densas nubes que tapaban la luna, el frío de verano que siempre te pilla desprevenido y la soledad absoluta. Era sin lugar a dudas una buena manera de poner a prueba el sensor de la cámara en largas exposiciones y el temple del fotógrafo y su ayudante, que sin ver absolutamente nada tenían que fiarse del oído para saber si el agua se estaba acercando ya demasiado mientras la marea subía, porque había un punto de no retorno en el que hubiera sido imposible volver o salir de entre estas catedrales. Es cierto que llevábamos reloj y sabíamos a qué hora volvería la subida, pero no es lo mismo que verlo venir; además, justo después de un “tranquilo que el calendario dice que nos queda como una hora aún” se nos empezaron a mojar ya los pies, o sea que estaba cerca. Y era rápida.

A veces resulta imposible hacerle caso a la ciencia sobre un papel cuando los sentidos (el oído, el tacto con la humedad y el miedo, que es un sentido también) te dicen lo contrario. Sin embargo la curiosidad pedía más fotos y más lejos de la escalera de salida. Cada fotografía tardó cuatro minutos en exponerse; cuatro minutos de incertidumbre al no saber lo que iba a salir en cuadro porque la cámara había que ponerla a ciegas también; cuatro minutos de silencio escuchando el agua acercarse sin verla; cuatro minutos de oscuridad y un puntito naranja de luz solitario que era mi Habanitos para entretener; cuatro minutos me duraba el Habanos de la prisa que llevaba. Y en cuatro minutos el agua pasaba de la planta de los pies a los tobillos. En la última foto que hicimos ya costó trabajo desenterrar el trípode de la arena.

A veces cuatro minutos son largos.

Buenas noches.

Anuncios

  1. Carlos

    Reflexión del tiempo: Las catedrales tardan decadas o siglos en terminarse. ¿Cuánto tardaron estas? Imagina que solo se pudiera construir cuando la marea estuviera baja.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: